sábado, 12 de agosto de 2017

Jesús Roncero Catalá, más allá de la afición en el conocimiento ganadero tradicional.

Jesús Roncero Catalá durante la entrevista en su domicilio el pasado 9 de agosto de 2017

Jesús Roncero Catalá con 63 años mantiene la misma ilusión que cuando empezara -desde bien joven- a conocer el ganado bravo. Jesús es de Villarrubia de los Ojos y aporta su testimonio que comparte con cierta emoción. Evocar la larga tradición ganadera que tuvo su localidad natal y sus primeras vivencias le conducen a una conversación ágil, con recuerdos muy vivos y perfectamente documentados. Podría escribir un libro sobre todas y cada una de sus vivencias relacionadas con el ganado bravo y sus visitas a ganaderías. 

Su conocimiento del ganado bravo va mucho más allá del mero aficionado, es un fiel seguidor y magnífico entusiasta de lo que ocurre en este sector económico. Heredó esta afición de su padre y ha procurado transmitirla a sus hijos, se siente muy orgulloso del conocimiento que ya tienen, llegando a jactarse de que sepan mucho más que él, no en vano su hijo Jesús tiene un papel determinante en la organización de los espectáculos taurinos que organiza el Ayuntamiento que tan buenos resultados ha cosechado.

Sobre la deriva que pudo tener el ganado vacuno originario manchego, piensa que se pudo extinguir definitivamente en la guerra civil, entiende que con el grado de pureza anterior a esta fecha es difícil que pueda existir y también explica que los autores, en algunos casos, pudieron crear obras sobre la historia de la ganadería jijona, más literarias que científicas. De los ganaderos que utilizan ahora el nombre del raza jijona, duda si no será por mero oportunismo y como una forma de vender ganado en la nueva tendencia de obtener relevancia, al estar dentro de los llamados encastes minoritarios. 

Recuerda los topónimos de los lugares, en los que se supo desde siempre, que estaba ubicada la cría de vacuno y zonas de paso como la "Majada de las vacas" y "El Herradero". También tiene presente la idea, ya nada discutida, de que con la desaparición de la cría de ganado bovino en extensivo desapareció de Villarrubia la dehesa, y cómo el paisaje se ha ido transformando. También se alude en la conversación a los efectos nocivos que ha tenido la desaparición del ganado para el control de pastos que afecta a las campañas preventivas contra incendios. 

Se agradece a Jesús que haya querido ofrecer su testimonio del conocimiento ganadero tradicional que sigue en vigor en la zona en la que hasta hace relativamente poco tiempo se criaba ganado vacuno en extensivo. Se debe aprovechar la ocasión para hacer un reconocimiento a su experiencia y conocimiento del ganado bravo que ha sabido trasladar con óptimos resultados a los que le rodean. 


lunes, 12 de junio de 2017

Cerro del Toro en Villarrubia de los Ojos


Cerro del Toro en la sierra de Villarrubia de los Ojos. Panorámica desde la carretera de Villarrubia de los Ojos a Arenas de San Juan (Ciudad Real) 

Otra perspectiva del Cerro del Toro de la Sierra de Villarrubia de los Ojos desde el camino de Villarrubia al paraje Valparaiso.
Detalle de la cartografía consultada en el que aparece el topónimo y la altura de 1.149 metros

 Cerro del Toro en la cartografía civil, se aprecia la proximidad a Villarrubia de los Ojos.

 Cerro del Toro en la cartografía militar.
El Toro y camino de Valparaíso, topónimos procedentes del SIGPAC de Castilla La Mancha

Desde hace unos años tenemos noticias de ganaderos mencionados como procedentes de Villarrubia de los Ojos, como Ramón Antonio Sierra, Leandro Casanova, Martín Magín y Conde de Valparaíso. Poco a poco vamos encontrando datos que nos permiten ubicar sus ganaderías y en algunos casos la procedencia de su ganado. En esta ocasión estábamos tras la pista del paraje "Entremadres" que correspondiera a una finca que fuera de Ramón Antonio Sierra y que posiblemente fuera ganadera, además de Zacatena. Buscando este paraje nos hemos encontrado con otro de Villarrubia de los Ojos y que pudiera estar vinculado con la cría de ganado vacuno por doble motivo. 

El nombre del cerro (El Toro) es bastante significativo como para que no pueda asociarse a la cría de ganado. Curiosamente está justo en una zona que debió ser de paso de ganado vacuno en las rutas de trasterminancia dentro de Villarrubia de los Ojos. Por otro lado está en el paraje Valparaiso que es el punto de conexión con el otro ganadero citado como procedente de Villarrubia de los Ojos, que es el Conde de Valparaiso. Su residencia habitual es de Almagro, sin embargo la actividad ganadera está encuadrada en Villarrubia. De todos los lugares de los que tenemos noticia, el único relacionable hasta la fecha es este paraje que pudo ser ganadería de vacuno. 

También debemos decir que desde hace algún tiempo estamos tras la pista de todos los topónimos que tiene cada uno de los dientes de sierra de la cordillera villarrubiera. Que un cerro tan representativo del paisaje de Villarrubia de los Ojos se llame "El toro", es todo un aliciente para incluirlo en las rutas ganaderas como icono turístico. 

Esperamos que un futuro no demasiado lejano podamos seguir aportando información sobre este lugar tan emblemático y conocer si pudiera existir una ruta visitable a la zona. 


domingo, 7 de mayo de 2017

Casa del Monte Sevillano otro lugar emblemático en el que se tiene localizada la cría de vacuno en el PNTD

Localización de la zona de Casa del Sevillano, lugar de cría de bovino hasta hace pocos años. 

Si se pretendiera la reintroducción para la conservación "in situ" de las variedades raciales originarias de la zona del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel de bovino, este paraje sería ideal.

Visitar esta zona y no echar de menos el ganado bovino es casi imposible. Los rastros de la ganadería están latentes incluso en las zonas encharcables. 

Afortunadamente ya se va considerando esta opción como posible, no es poco que se reconozca la existencia del ganado. Hasta hace muy poco tiempo ni se mencionaba a los visitantes. 

En esta ocasión el testimonio procede de la guía del PNTD Carmen en visita el pasado 2 de diciembre de 2016. 
Carmen, guía del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, explicando los niveles freáticos del acuífero.





Zona de la Casa del Monte Sevillano ganadera según los indicios y múltiples testimonios.